El sudor cae por el cuello y se desliza por la columna vertebral, siguiendo su camino hacia abajo. El sol, como un horno, te derrite los sesos y te confunde las ideas, todo es borroso. Solo quieres llegar a la sombra para poder ver algo claro y pensar un poco despejado. Es posible que tardes en alcanzar tu casa, tu frigorifico, tu cerveza... Pero mientras piensas en eso, eludes los efectos del calor, sofocante, asfixiante, matador. Tu reino por una ducha fria. Puede que mañana llueva, pero no es lo mas probable. Solo es un deseo, y el mundo no esta para deseos. El mundo solo quiere vengarse del daño que recibe, del mal que le infligimos, de nuestro maltrato insidioso. Los deseos te los comes tu, porque seguro que mañana el sol volvera a salir con toda su fuerza a fastidiarnos, que para eso es verano. Mas verano que nunca, y con toda la fuerza de la que dispone Lorenzo. Te aguantas y haces como las viejas de La Mancha en agosto: los par-aguas los convierten en para-soles, y tan anchos. ...