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Mostrando entradas de junio, 2010

Fuego

El sudor cae por el cuello y se desliza por la columna vertebral, siguiendo su camino hacia abajo. El sol, como un horno, te derrite los sesos y te confunde las ideas, todo es borroso. Solo quieres llegar a la sombra para poder ver algo claro y pensar un poco despejado. Es posible que tardes en alcanzar tu casa, tu frigorifico, tu cerveza... Pero mientras piensas en eso, eludes los efectos del calor, sofocante, asfixiante, matador. Tu reino por una ducha fria. Puede que mañana llueva, pero no es lo mas probable. Solo es un deseo, y el mundo no esta para deseos. El mundo solo quiere vengarse del daño que recibe, del mal que le infligimos, de nuestro maltrato insidioso. Los deseos te los comes tu, porque seguro que mañana el sol volvera a salir con toda su fuerza a fastidiarnos, que para eso es verano. Mas verano que nunca, y con toda la fuerza de la que dispone Lorenzo. Te aguantas y haces como las viejas de La Mancha en agosto: los par-aguas los convierten en para-soles, y tan anchos. ...

¿Pintarán mi vida?

Domingo por la mañana. Me despierto y recuerdo haber soñado con mi infancia. Mientras me desperezo, acude a mi cabeza una escena de mi niñez y dejo volar ese recuerdo concreto; es más, lo evoco. Mi padre está pintando uno de sus cuadros con el balcón abierto. Fuimos una familia emigrada de un pueblo de la llanura de La Mancha y al llegar aquí a la costa mediterránea, lo primero que hizo fué pintar a brocha gorda los pisos que crecían incipientemente en el barrio nuevo donde habíamos ido a vivir. Pero su hobby eran los pinceles finos. Con 10 años, y antes de la guerra civil, ganó un concurso de dibujo en su escuela, premiado con una bandeja de plata que yo aún conservo. En verano le gustaba sentarse a pie de balcon, con el toldo bajado, en su silla de la cocina, un delantal viejo de mi madre, su caballete, su bote de Cola-Cao lleno de pinceles de todos los grosores, su maletín lleno y manchado de tubos de óleo y la paleta de colores en la mano izquierda. Cada vez que empezaba un cuadro ...

Principio

El inicio. El miedo a lo desconocido, como el primer cigarrillo, que sabes que no es bueno, pero te pica la curiosidad. Asi estoy ahora, con mi primer cigarro, mi primera calada enredado entre volutas de humo, que no es que me ciegue los ojos, no, es que soy yo el que no ve nada. No sé si seré insensato, lo que sé es que me cuesta un rato hacer las cosas sin querer. Porque sin ganas..., mejor haces o deshaces otras cosas. Bueno, adelante!.